Capítulo 1

El anglicano “auténtico”

Esta unidad nos presenta el carácter del anglicanismo. Habla de las ideas preconcebidas de lo que realmente es un anglicano ‘auténtico’ y nos presenta algo de la variedad del anglicanismo moderno. De hecho, esa variedad es una característica distintiva de la iglesia anglicana.

Las definiciones son cosas muy complicadas. Considere por un momento dos frutas, muy conocidas por millones de personas en todo el mundo. Todos creemos que sabemos cómo definirlas.

EI plátano es:  La manzana es:
o una fruta o una fruta
o amarillo o roja o verde
dulce  dulce
suave  firme
crece en un árbol  crece en un árbol
o ligeramente curvo o más o menos redonda

Podríamos continuar añadiendo elementos a esas definiciones. Pero hay varios problemas con los plátanos y las manzanas:

Algunos no se atienen a las reglas. Por ejemplo, puede haber una variación de color. ¿Un plátano morado sigue siendo plátano o debemos considerarlo otra cosa? ¿La Macintosh verde, también es una manzana? No siempre son iguales. En ciertos momentos un plátano no es ni dulce ni suave. ¿Pasa a ser un plátano sólo después? ¿No es un plátano cuando se hierve, cuando se pela o cuando se come verde? Cualquiera que haya comido una manzana verde conoce el sabor ácido un poco desagradable que puede tener, y los malestares de estómago que puede causar.

Hay diferentes variedades. Hay diferentes clases de plátanos, diferentes miembros de la familia de las bananas. Algunos cumplen con más de los criterios de ser plátano que otros, ¿significa entonces que son más ‘plátano’ que los demás? Una cosa muy similar ocurre con los centenares o millares de variedades de manzana.

Nadie conoce todas las variedades. En muchas partes del mundo los plátanos siempre son amarillos, dulces y largos, mientras que las manzanas siempre son rojas, dulces y redondas. De manera que es posible que hayamos crecido pensando que sólo hay una manera de ser plátano o manzana.

Lo mismo ocurre con los anglicanos o, de hecho, con cualquier grupo de personas. Las definiciones nos pueden facilitar un conjunto de características comunes que los anglicanos suelen compartir. Pero cualquier definición resultaría deficiente para explicar la variedad del anglicanismo.

Descripción del anglicanismo

Haga una lista de todos los símbolos y objetos que asocia con la iglesia anglicana.
Dicha lista podría incluir cosas como crucifijos, cálices y casullas, o podría incluir cruces, copas para comunión y sobrepellices.

  • Algunos anglicanos “rompen algunas de las reglas”. ¿Qué diferente puede llegar a ser un anglicano o una iglesia anglicana de los conceptos centrales del anglicanismo sin por eso, dejar de ser anglicano?
  • En momentos diferentes de la historia del anglicanismo, los anglicanos han pensado, orado, adorado y creído de maneras que en la actualidad consideraríamos extrañas o incluso no anglicanas. Si los anglicanos de Inglaterra en el siglo XII (y ya se usaba entonces la palabra) se presentarán en una iglesia anglicana de Inglaterra el día de hoy (y no digamos en otra parte de la Comunión Anglicana), realmente no encontrarían mucho que pudieran reconocer. Y a los anglicanos de Inglaterra de hoy probablemente les caerían mal.

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Dentro de la familia anglicana hay subconjuntos de anglicanismo: por provincia, por idioma, por historia, por persuasión teológica y así sucesivamente. Cada uno tiene un carácter diferente y ve el ‘centro’ del anglicanismo con ojos diferentes.

Hay muchos argumentos sobre el “anglicanismo auténtico”. Para algunos es conservar el patrimonio del pasado, para otros es encajar con las nuevas culturas y para otros, es absorber nuevas maneras de pensar. Quizás yo piense que mi manera de ser anglicano es la mejor, pero ciertamente no es la única manera de ser anglicano.

Tarea:

  • Para tener otra idea, pregúnteles a dos personas que no son anglicanas qué observan cuando asisten a la eucaristía u oran con los anglicanos. O si usted no es anglicano, pregúntele a gente que lo es. Luego, trate de escribir una descripción breve del anglicanismo que se base en esos símbolos, actos rituales y objetos, recurriendo a sus propios conocimientos existentes sobre la iglesia anglicana de su zona.
  1. Responda: Los anglicanos (al igual que todos los demás cristianos) creen que…

 

 

3. Los anglicanos (a diferencia de otros cristianos) creen que…

 

 

4. La eucaristía anglicana posee las siguientes características:

 

 

5. La iglesia anglicana tiene la siguiente estructura:

  • Liderazgo:
  • Organización de la iglesia:
  • Toma de decisiones:

La cultura de la inclusión Puede ser confuso para los anglicanos descubrir que hay miembros de su familia anglicana que no sabían que existían. Personas que hablan diferente, celebran la eucaristía de maneras desconocidas, tienen una historia poco corriente, pero pertenecen al anglicanismo tanto como el estereotipo anglicano.

Es como descubrir a un primo o medio hermano que no conocía: toma tiempo adaptarse al hecho de que la familia es más grande de lo que uno pensaba. Hay que hacer un esfuerzo consciente para darles un lugar en el corazón. 
Explorar exactamente cuán grande y diversa es la familia anglicana ayuda a que los anglicanos eviten el peligro del “anglicanismo de una sola manzana”. Los anglicanos de una sola manzana poseen varias perspectivas engañosas:

  • La forma en que yo celebro mi religión, enseño, sirvo y me comporto en mi iglesia es la única manera correcta de ser anglicano.

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  • Mi forma de ser anglicano es la mejor y muy por encima de cualquier otra.
  • Quizás otros anglicanos sean anglicanos de nombre, pero no son anglicanos auténticos, pues han sido afectados (o contagiados) por otras tradiciones.

Todos los cristianos probablemente se comportan de esa manera de vez de cuando, ya sea por ignorancia, intolerancia u orgullo. Es particularmente extraño para los anglicanos, dado que parte de la esencia del anglicanismo es la inclusión.

EI anglicanismo intenta ser lo suficientemente ‘grande’ como para que incluya una gran diversidad. Otros cristianos pueden considerar eso una debilidad: el anglicanismo lo considera como un punto fuerte.

Dios Grande

Los anglicanos creen en un “Dios grande”, un Dios que…

  • Crea un mundo fabulosamente variado y rico.
  • Se preocupa por todo de ese mundo y de toda su gente.
  • Trabaja con las comunidades y los individuos.
  • Toca toda la experiencia humana: cuerpo, mente y espíritu.
  • Tiene un plan de salvación que incluye a todos.

Los anglicanos creen en un Dios que lo abarca todo y que lo incluye todo.

Una larga historia.

Los anglicanos valoran el pasado. Reconocen que tienen una historia común, con un comienzo común en la historia, raíces compartidas por lo que hoy son lo que son.

Los anglicanos ratifican el presente. Sea lo que sea que les legó el pasado debe aprovecharse en el servicio a Dios en el mundo moderno, en una variedad de culturas, para la misión de Dios y el trabajo de su Reino. Ahora es internacional y multicultural, por lo que resulta más difícil atarse demasiado a un pasado particular.

Los anglicanos respetan el futuro. No hay nada del anglicanismo que sea fijo o definitivo; por eso muchas decisiones son consideradas tan sólo provisionales. Los anglicanos reconocen que Dios todavía tiene mucho que hacer con el anglicanismo y que posiblemente Él lo guie hacía caminos que sus fundadores nunca podrían haberse imaginado y que no les agradarían.

Los anglicanos creen que el todo de la historia es importante.

Una iglesia amplia 
Con frecuencia los anglicanos acogen a nuevos grupos de cristianos para que se unan a la familia anglicana. Tienen una visión muy amplia de la Iglesia y no les gusta excluir a nadie que elija identificarse con la tradición anglicana.

Los anglicanos piensan que son como una familia mundial, con muchas expresiones diferentes de lo que significa ser un anglicano en la práctica. Son cautelosos cuando se trata de cambiar sin tener en cuenta y consultar a los demás.

Aunque los anglicanos tienden a sentirse orgullosos de sus propias tradiciones, valoran su comunión en Cristo con todos los demás cristianos. Construyen puentes para cerrar la brecha con las demás tradiciones y reconocen que el anglicanismo es tan sólo una parte del Cuerpo de Cristo. Saben que sin otros cristianos, estarían incompletos.

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Una ardua batalla

Esta cultura de inclusión tiene un alto coste. Debido a que el anglicanismo es una iglesia amplia, los anglicanos con frecuencia disienten —a veces de una manera ruidosa y apasionada. Esos desacuerdos pueden ser sobre doctrina o moralidad, sobre liturgia o gobierno eclesiástico. Las disputas a veces han sido bastante amargas e incluso hasta impías. Algunos anglicanos se avergüenzan de la falta de presencia cristiana en esos conflictos.

Los conflictos amargos no forman parte del espíritu anglicano, pero es de anglicanos luchar con perseverancia y aprender a vivir con otros anglicanos con quienes puedan tener grandes desacuerdos. Esto revela que la lucha merece la pena como fiel reflejo de la creencia de que vale la pena batallar por la verdad.

Los anglicanos persisten en la lucha contra asuntos casi imposibles, porque creen que cada parte del anglicanismo debe facilitar maneras apropiadas de ser cristiano en su generación y cultura. Se entregan permanentemente a vivir con otros anglicanos porque Cristo oró por la unidad de sus seguidores y la división perjudica ese Cuerpo.

Los anglicanos creen que una iglesia amplia con una larga historia es algo por lo que vale la pena luchar.

LO QUE SIGUE

En las siguientes páginas se presentan historias de dos Iglesias anglicanas. Estas historias demuestran la variedad de la tradición y experiencia anglicana y son testigo de la gracia de Dios, que obra de tantas maneras diferentes.

¿PASADO O PRESENTE?

Quizás piense que el lugar más obvio para comenzar a contar la historia del anglicanismo sería la Iglesia de Inglaterra. En su debido momento tocaremos esa parte de la historia.

Sin embargo, existen muy buenos motivos para comenzar en otro lado:

  • La Iglesia Anglicana ya no tiene su centro en Europa ni en Norteamérica.
  • La Iglesia Anglicana ya no es una iglesia cuyos miembros son predominantemente blancos.
  • La Iglesia Anglicana ya no es una iglesia en la que sólo se habla inglés.
  • No todas las iglesias Anglicanas o Episcopales fueron fundadas por misioneros de la colonia.
  • La Iglesia de Inglaterra ahora es la única Iglesia Anglicana que sigue ‘establecida’ —es decir en la 
que el monarca reinante es el Supremo Gobernador de la Iglesia. En el pasado así era típicamente; ahora la Iglesia de Inglaterra es en muchos aspectos una anomalía.

Esto ilustra el problema de contar la historia anglicana tan sólo desde un punto de vista histórico. Si bien la historia sigue siendo esencial, necesitamos encontrar el equilibrio entre nuestras raíces en el pasado y nuestras ramas de crecimiento en el presente.

  • Si los anglicanos hacen demasiado hincapié en la historia, sufren de “Iglesia de Inglaterrismo” Tratan de ser buenos anglicanos siguiendo el patrón inglés, o el patrón del siglo XVI o el patrón occidental. Es como un tipo de historicismo.
  • Si los anglicanos se fijan demasiado en el presente, pierden el sentido de ser una familia con una ascendencia que los une. Tratan de ser buenos anglicanos subrayando la preocupación por una variedad cultural y relevancia contemporánea. Luego tienden a fragmentarse y volverse sectarios.

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El anglicanismo colonial

Orígenes

La Iglesia Anglicana de Mauricio surgió cuando una expedición británica conquistó a las fuerzas francesas durante una batalla naval en 1810. Mauricio pasó de ser una colonia francesa a ser una colonia británica en 1814 en virtud de los términos del tratado de París, y esto siguió siendo así hasta su independencia en 1968.

Estos antecedentes históricos ilustran de qué manera el imperialismo europeo colonial condicionó la expansión de la Iglesia. Le facilitó a la iglesia cristiana un ‘vehículo’ para su misión y ampliación.

Particularmente llevaría a la Iglesia de Inglaterra por un camino que la contagiaría con las características de una potencia colonial opresiva, explotadora de los pueblos desplazados de Madagascar, África, India y China.

Cuando Mauricio se volvió colonia británica, los términos del tratado exigían que la gente pudiera “conservar su religión, sus leyes y sus costumbres” y que “todo establecimiento religioso de la colonia se debería preservar sin ningún cambio en sus privilegios e ingresos”. Bajo los franceses, la Iglesia Católica Romana había crecido gracias al colonialismo francés. El tratado de París significó que Mauricio ahora era una colonia británica católica, con clero católico pagado por el gobierno británico e iglesias católicas subsidiadas por fondos británicos.

La situación de la Iglesia Romana Católica se convirtió en una fuente constante de tensión entre la Iglesia de Inglaterra y el gobierno británico. Mauricio era una colonia productora de azúcar y parte del holocausto de la esclavitud colonial. Cuando llegó la emancipación en el año 1834 con el fin del periodo de trabajadores forzados en 1838 la situación de los ex esclavos era de una falta de educación muy grande en el catolicismo romano. Además, los intentos por parte del capellán civil de la Iglesia de Inglaterra para dar una educación a los hijos de los esclavos emancipados fueron frustrados precisamente por los misioneros católico romanos que hablaban su dialecto francés. Al final se pudo obtener el permiso para abrir escuelas privadas para niños mestizos. En 1834, había 29 escuelas primarias siendo administradas por iglesias anglicanas y presbiterianas y por el gobierno.

Nace una diócesis

La necesidad de una nueve fuente de mano de obra atrajo una gran cantidad de trabajadores independientes de la India a Isla Mauricio (225.000 hacia 1986), llegando en poco tiempo la isla a ser considerada por la Iglesia Anglicana como un puesto misionero avanzado de la India. En el año 1845 la Iglesia de Ceilán (ahora Sri Lanka) pasó a ser una diócesis separada de Calcuta, poniendo al primer Obispo de Colombo, James Chapman a cargo de Mauricio.

En 1854 se estableció una nueva diócesis y se nombró al primer Obispo de Mauricio. Se invitó el apoyo de la Sociedad para la Difusión del Evangelio (anteriormente SPG, ahora USPG) y a la Sociedad Misionera de la Iglesia (CMS) en Londres, pero debido a sus diferentes posiciones teológicas, el conflicto resultó inevitable. Finalmente CMS se retiró en los primeros años del siglo XX.

Mientras, la actitud de los católicos romanos hacia los anglicanos dio lugar a que los anglicanos se acercaran al Consejo Legislativo. En 1874, la isla finalmente le concedió un estado formal a la Iglesia Anglicana. Eso no significó que se volviera una iglesia establecida (como lo era la Iglesia de Inglaterra en Inglaterra), aunque se le concedió un estado legal similar al de la Iglesia Católica Romana.

Una iglesia local

El primer presbítero hindú fue ordenado diácono en 1864 y presbítero en 1875. No recibía ninguna remuneración aparte de su salario como Instructor de Moral en la Prisión Civil. Pasaron casi 100 años para que las diferencias entre los salarios del clero europeo y mauriciano fueran equitativas. Durante ese periodo, se formó un Consejo de Iglesias Nativas con el fin de animar a los cristianos hindúes a compartir su fe con los compatriotas hindúes y musulmanes, con subvenciones procedentes de fondos del CMS.

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La Iglesia Anglicana trabajó en esos primeros días (con diferentes niveles de éxito) con toda la gama de comunidades étnicas que había en la isla. Un observador en 1937 dijo sobre la congregación de Rose Hill: “He aquí una madre inglesa y su hija, allá un joven tamil, acá un hombre chino, allá una familia de criollos blancos, al lado de una mujer de Madrás. Nada que yo haya vivido me anima más que esta experiencia semanal de experimentar como han sido derribadas las barreras entre personas de todas las razas cuando se arrodillan para compartir el pan”.

Roger Chuen comenta:

“En la actualidad, la variedad racial no ha cambiado excepto aquellos presbíteros británicos temporales y expatriados que ya se han ido de la isla. En la actualidad, la Iglesia Anglicana está formada por gentes desplazadas, salvo los británicos, que nunca consideraron Isla Mauricio como su hogar”.

Por lo tanto, la historia nunca es mixta. Aunque la iglesia estaba formada por gente de muchas culturas, al mismo tiempo había mucho racismo colonial. Mientras había visionarios positivos y progresistas, había otros para los cuales, la Iglesia de Mauricio existía principalmente para los expatriados británicos y sólo a modo de extensión para los “nativos”. Como en cualquier otro lugar del mundo de la esclavitud, la post esclavitud y las necesidades laborales, se fomentaba con presteza un ministerio local entre algunos grupos étnicos, y al mismo tiempo, no se les permitía a ciertos grupos un acercamiento a puestos claves en la iglesia.

Un elemento significativo de esta historia es la importancia que se le dio al desarrollo de un programa de escuelas. Esta es una característica típica del anglicanismo en muchos lugares del mundo, quizás porque era una característica de la actividad cristiana en la Inglaterra de los siglos XIX y XX. En Mauricio, el reto del Estado ante el sistema confesional de educación culminó con el traspaso de todas las escuelas anglicanas y otras escuelas religiosas al Estado a principios de la década de 1960. La nueva legislación prohíbe que en las escuelas se enseñe la fe cristiana a sus hijos a menos que los padres lo soliciten por escrito.

Después de la independencia

El primer arcediano mauriciano fue nombrado en 1963, la Independencia siguió en 1968 y la Iglesia de la Provincia del Océano Índico se inauguró en 1973. Esto acercó a las cinco Diócesis de Antananarivo, Toamasina, Antsiranana (todas de la república de Malagasi [Madagascar]) Seychelles y Mauricio en un solo grupo regional. Después, en 1976, nombraron al primer Obispo mauriciano, pero falleció repentinamente unas cuantas semanas después. Trevor Huddleston lo sustituyó, pero la línea mauriciana de obispos se reanudó en 1983 continuando hasta la fecha.

Si bien en 1882 el porcentaje alcanzó el 3,3%, en la actualidad los anglicanos constituyen el 0,4% de la población.

CARACTERÍSTICAS CLAVE

Las características clave de esta historia son:

  • El contexto colonial: la Iglesia Anglicana llegó a Mauricio porque los británicos llegaron a Mauricio.
  • El fomento del crecimiento mediante el establecimiento de una diócesis: sembrado de la iglesia por
  • La importación de formas competitivas de anglicanismo (SPG y CMS).
  • El lento desarrollo del clero local.
  • La complejidad de la Iglesia Anglicana en un entorno confuso y racialmente diverso.
  • La dificultad de establecer una nueva identidad fuera de la esfera del colonialismo británico.

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Anglicano por accidente

Orígenes

El nacimiento de una iglesia anglicana en Angola tiene muy poco que ver con una planificación sistemática o actividad política.

La historia comienza con un viaje misionero de Liverpool a Angola. Archibald Patterson partió en 1910 en respuesta a un llamado a la misión de la Conferencia Misionera Mundial de Edimburgo de ese año, viajando de manera independiente de toda sociedad misionera. Llegó al noroeste del país, donde se unió a un misionero escocés que había fundado la Misión Evangélica de Angola. Las diferencias doctrinales dieron lugar a su retorno al Reino Unido dos años después.

Después de diez años volvió a otro distrito de la misma zona, donde encontró una sección no evangelizada cerca de la gran ciudad de Uige. El jefe local le permitió fundar una misión en 1922 a cambio de enseñarles a los lugareños a leer. La Capilla que él construyó también sirvió de escuela.

Los alumnos que asistieron a la escuela de esta misión eran los trabajadores de una enorme plantación de café lo cual ayudó a una autosuficiencia con ingresos locales para la administración de la misión… El trabajo de la misión parece que pudo ser financiado mayormente, por la venta del café que se cultivaba en la misión y en algunas de las poblaciones donde se habían establecido iglesias.

A medida que se difundió el trabajo de la misión, se empezó a conocer con el nombre de Missáo do Norte de Angola o North Angolan Mission (Misión del norte de Angola) (NAM). Las autoridades coloniales la consideraron una confesión independiente por unos cincuenta años y la vigilaron para asegurar que no invadiera el trabajo de otros misioneros.

Una iglesia local

A los líderes locales los llamaban catequistas. De hecho, a los primeros conversos los hicieron catequistas y gran parte de la expansión se llevó a cabo a través de su trabajo en las aldeas locales después que terminaban su entrenamiento en la misión.

Guerra y trastornos

La guerra de Angola por la independencia, que comenzó en 1961, aisló al Norte, zona que las autoridades portuguesas consideraban como un peligro en parte a causa de la gran actividad protestante. Patterson fue expulsado junto con BMS y otros misioneros, y mataron a algunos catequistas y fieles. En esta situación crítica, la NAM comenzó a desintegrarse a medida que la gente huía. Algunos se unieron a otras confesiones o Iglesias Africanas Independientes como las Iglesias de Kimbanguist y Simáo Toko. La situación para la NAM empeoró por el hecho de que no se nombró a ningún cristiano local para reemplazar a Patterson.

Sin embargo, el trabajo continúo entre los exiliados en el Zaire y uno de los catequistas se nombró a sí mismo ministro a cargo de la NAM en exilio, autonombrándose el Rev. Manuel da Conceicáo. Otros catequistas, uno con formación del instituto bautista de capacitación pastoral, también asumieron puestos ministeriales de tiempo completo, para los que, por su puesto, no había remuneración.

Cuando Patterson se enteró de estos desenlaces, fue a Zaire en 1973. Con el fin de asegurar el futuro de la iglesia, decidió consagrar a Alexandre (uno de esos catequistas) como ‘Reverendo’ y volvió a Inglaterra.

Gradualmente surgieron tres grupos:

  • Un movimiento Pattersonista que no quería ningún cambio.
  • Un grupo que se unió a la Alianza Mundial de Iglesias Reformadas mediante la ayuda y apoyo de la 
Iglesia Holandesa Reformada.
  • Un grupo que decidió seguir las inclinaciones anglicanas de Patterson y estableció la Iglesia Evangélica Unida en Angola (UECA).

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La historia de Angola

Para esta historia, estoy en deuda con la disertación Liberation of Mission: A History of the Anglican Church in Angola by Adáo Francisco Alexandre, submitted to the Department of Mission, Selly Oak Colleges, for the Postgraduate Diploma in Mission Studies 1994.

A partir de 1950, las autoridades estatales vigilaron el programa educacional de las misiones de Angola con un plan de estudios cuyo examen contenía las siguientes materias: historia de Portugal (dado que en ese tiempo Angola era una colonia portuguesa), idioma portugués, matemáticas y religión cristiana.

Los catequistas no se ordenaban o ni siquiera se nombraban oficialmente:

“Más bien, había una ceremonia cada año para celebrar la finalización de los estudios.Mucha gente consideraba esto una ceremonia de ordenación… No obstante, debido a la necesidad urgente de ampliar la misión más allá de sus límites, la ceremonia acabó convirtiéndose en… una manera de facultar a quienes quisieran, al final del cuarto año de escuela primaria, para trabajar como catequistas de la iglesia y como… maestros de la aldea”.

Surgió una confusión cuando los catequistas empezaron a referirse a la Misión del Norte de Angola como la Iglesia del Norte de Angola. Al mismo tiempo, Patterson introdujo en su misión protestante independiente el uso del Libro de Oración Común en una traducción al portugués (de la Iglesia Lusitana, que ahora es la iglesia Anglicana en Portugal). A ello incorporó la práctica del bautismo infantil (en una zona muy influenciada por la Sociedad Bautista Misionera) y tradujo el Credo de los Apóstoles al kikongo.

De manera extraordinaria, empezó a ordenar a sus catequistas. La historia es que solía decirles: “Ponte de rodillas y te ordenaré; y mas adelante alguien arreglará todo”.

Identidad anglicana

AI último grupo le resultó extremadamente difícil establecer una identidad anglicana. Había incertidumbre sobre los antecedentes de Patterson y dudas sobre su situación e identidad anglicana. No existían vínculos formales entre la UECA y ningún otro grupo anglicano. No contaban con ninguna disposición para formación teológica o académica de sus líderes. Fueron admitidos al Consejo de Angola de Iglesias Cristianas en 1980 y al Consejo Mundial de Iglesias en 1985, pero los anglicanos se sentían muy poco seguros en cuanto a la aceptación de una iglesia no perteneciente a la Iglesia anglicana inglesa que además no contaba con sus ministros ordenados episcopalmente.

“Angola no tenía los mismos valores que el mundo angloparlante. No era fácil creer que existiera una iglesia anglicana en Angola. La barrera lingüística era otro motivo. Los angoleños hablan portugués y muchos otros idiomas locales que no son idiomas internacionales de contacto… Ninguno de los líderes había tenido la oportunidad de aprender inglés… los anglicanos hablan a través de los Arzobispos, Obispos o Arcedianos y la Iglesia de Angola no tenía ninguna de esas autoridades. De manera que casi nunca le prestaron oídos a los pastores, ministros o catequistas que intentaron con tantas ganas contar la increíble historia del desarrollo y crecimiento de esta Iglesia”.

Pero gradualmente se formaron vínculos. Mediante el ministerio del Obispo de Lebombo, Dinis Sengulane, a partir de 1990 han sido llevadas a cabo ordenaciones y confirmaciones episcopales; la Iglesia se ha convertido en un arcedianato de la Diócesis de Lebombo en Mozambique y, por consiguiente, parte de la Provincia de Sudáfrica. Finalmente en el 2003, esta Iglesia se ha convertido en una nueva Diócesis de la Iglesia de la Provincia de Sudáfrica.

CARACTERÍSTICAS CLAVE

Las características clave de esta historia son:

  • El contexto colonial: la Iglesia Anglicana llegó a Angola debido a que un presbítero británico tuvo una 
visión peculiar y solitaria.
  • El fomento del crecimiento a través de los catequistas/maestros locales.

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  • El rápido desarrollo de un ministerio local junto con el lento reconocimiento de ese liderazgo.
  • La lucha por definir y elegir una identidad confesional más que local.
  • La dificultad de ser reconocida como anglicana fuera de la esfera de la cristiandad angloparlante o 
en general relacionada con lo británico.

Mi tipo de anglicano

La persona que solamente conoce su propia aldea no la entenderá; sólo en la medida que vuelva a ver lo que es familiar desde el punto de vista de lo que es la norma en otro lugar le capacitará para darle un nuevo enfoque a lo que tan bien parecía conocer (autor conocido).

A medida que trabaja con este libro, espero que aprenda más acerca de la ‘aldea’ anglicana de su propia zona inmediata y del resto del mundo anglicano. Una no se puede entender sin el otro. Este libro de trabajo puede ayudar a iniciarlo en el entendimiento de un mundo anglicano más amplio. Pero no le dirá mucho sobre su propia aldea. Eso es algo que tiene usted que descubrirlo por sí mismo.

Deberá tomar algunas medidas prácticas para enterarse de que trata su propio anglicanismo. Aquí le apuntamos algunas sugerencias:

¿Qué documentos locales existen que le informarán en lo que creen los anglicanos (o deberían creer)?

Podrían ser declaraciones de credo, artículos en publicaciones anglicanas, reglamentos provinciales, catecismos. Algunos de estos materiales podrían ser comunes entre la Comunión Anglicana general, algunos podrían ser peculiares a su zona.

¿Cuáles son los documentos y libros que guían el camino hacia lo que los anglicanos deberían adorar? ¿Cuáles servicios están autorizados?

 

 

¿Quién los autorizó?

 

 

¿Cuál es su historia?

 

 

¿Cuáles son los reglamentos de su diócesis o provincia sobre la estructura de la iglesia anglicana en su rincón del mundo? Le podría preguntar al presbítero, arcediano u obispo de su parroquia. Quizás podría consultar con el secretario de su diócesis.

 

 

¿Cómo ven el anglicanismo los miembros de su iglesia anglicana local? Pregúnteles. Las mejores definiciones de anglicanismo reflejan la realidad cotidiana de la iglesia y las historias que cuentan forman parte de la historia oral del anglicanismo, uno de sus recursos más valiosos para la investigación.

 

 

¿Qué hacen los anglicanos locales en la comunidad?

 

 

¿Participan en evangelismo o acción social?

 

 

¿Qué diferencias existen entre esas actividades y las de otros grupos cristianos locales?

 

 

 

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RECURSOS

Le resultará útil tener a mano los siguientes recursos:

  • El Libro de Oración Común de 1662, bien sea en inglés o en su propio idioma si ha sido traducido. Los otros libros de servicio que se usan típicamente en su diócesis o provincia. Por ejemplo, para Inglaterra, Common Worship; para las Antillas Revised Services (CPWI, 1996); para la Iglesia Lusitana de Portugal la Liturgia da Igreja Lusitana Católica Apostólica Evangelica (1991), para Nueva Zelanda He Karakia Mihinare o Aotearoa (1989).
  • Una copia de los Cánones de su rama particular de la Iglesia Anglicana. Los cánones (de la palabra griega que significa ‘regla’) son las reglas que disponen muchas iglesias históricas para facilitar la administración cotidiana de la organización. Son particularmente importantes cuando se producen asuntos de disputa, y también son útiles para recoger un sentido de lo que es la iglesia anglicana.
  • Una copia de los reglamentos Diocesanos. Quizás esto no le resulte tan fácil de obtener, pero debería por lo menos consultar una copia en la biblioteca del presbítero de su parroquia. Algunas diócesis también tienen reglamentos para el clero, conocidos como el Ad Clerum (que en latín significa “para el clero”).
  • Cualquier informe sobre las actividades de los Consejos o Departamentos de la Iglesia (p. ej., el Consejo de Misión o el Consejo de Educación).
  • Suscríbase a Anglican World. Esta edición es publicada cuatro veces al año por el Consejo Consultivo Anglicano y en ella se reseñan libros nuevos, se subrayan provincias particulares y se tratan asuntos de interés anglicano común. Envíe su pedido a: The Editor, Anglican World, St Andrew’s House, 16 Tavistock Crescent, London W11 1AP, England or email aw.subscriptions©anglicanworld.org
  • Para los anglicanos africanos, el boletín trimestral ANITEPAM Bulletin reporta sobre novedades y recursos y oportunidades de la comunión anglicana de interés especial en programas de ecuación teológica para los anglicanos africanos. La revista anual ANITEPAM Journal publica artículos que abarcan los asuntos con más profundidad. Envíe su pedido a: Corresponding Secretary, ANITEPAM, PO Box 70610, The Bridge, Port Elizabeth 6032, South Africa, email secretary©anitepam.org, o Visite www. anitepam.org.

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