Capítulo 3

Una manera de orar

En esta unidad se detallan las características de la oración y el culto anglicanos. Aunque el anglicanismo utiliza formas litúrgicas fijas, éstas no se usan uniformemente alrededor del mundo. Existen algunas inquietudes y problemas subyacentes que unen a tradición y culto anglicano…

El valor de la uniformidad

Una forma

Antes de la Reforma, todos los cristianos occidentales adoraban de manera muy similar: en latín y con fórmulas litúrgicas idénticas. Se pensaba que la religión era como el pegamento de la sociedad, que la gente que adoraba junta se mantenía unida y en aquellos tiempos, circunstancialmente el cristianismo era la religión oficial. Las autoridades temían la variación y el cambio en la Iglesia, debido a su temor de derrumbamiento social y de perder el control sobre su gente.

Incluso en aquel entonces se hicieron experimentos. Había grandes variaciones regionales en las formas de culto, como el Rito Mozárabe (14) en España y el Rito de Sarum en Inglaterra.

En la Reforma muchas cosas cambiaron, pero la idea de que debería haber una sola fórmula de adoración perduró. La Ley de Uniformidad del reino de Elizabeth insistió en el uso exclusivo del Libro de Oración Común (LOC).

ACTIVIDAD

En el curso del estudio de esta unidad, le sugiero que haga dos cosas. El propósito de estas tareas es ayudarle a participar en el estudio de una manera práctica. Lo que los libros dicen y lo que la gente en realidad hace no es siempre lo mismo.

Asista a un bautismo anglicano. Después, anote las características que le llamaron la atención, las cosas que usted pensó que son importantes, y los elementos que distinguieron ese bautismo de otros bautismos a los que haya asistido.

Asista a una Eucaristía anglicana. Quizás ya lo hace todas las semanas. Por una vez, conviértase más en observador que en participante. Será más productivo asistir a una Eucaristía en una iglesia que no sea la suya, aunque si vive en una zona rural o remota, quizás no sea posible.

Hasta la fecha, al comienzo del LOC de la Iglesia de Inglaterra hay una sección titulada “Lo concerniente al culto de la Iglesia” que vale la pena leer. Habla sobre las variaciones locales en la Edad Media en Inglaterra e insiste en mayor uniformidad: “Por cuanto hasta el momento ha habido gran diversidad en lo que se dice y se canta en las Iglesias de este Reino, algunos siguiendo la fórmula de Salisbury, algunos la fórmula de Hereford y algunos la forma de Bangor, algunos la de York, otros la de Lincoln, de ahora en adelante, todo el Reino usará una sola fórmula”. Es cierto que durante siglos los anglicanos podían ir a cualquier lugar y encontrarse más o menos con el mismo culto, con modificaciones y adaptaciones menores, aunque nunca ha sido cierto que ha habido uniformidad total.

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Se ha dicho que el valor de la uniformidad yace en:

  • Brindarles a los anglicanos un sentido de identidad común.
  • Evitar el individualismo.
  • Facilitar una estructura disciplinada para el culto.
  • Prevenir la liturgia descuidada y mal preparada.
  • Es cierto que la uniformidad ha logrado todo eso, aunque en un mundo anglicano cada vez más diverso hay problemas:
    • La lengua materna de muchos anglicanos ya no es el inglés.
o
    • Los anglicanos están esparcidos por todo el mundo, en todos los continentes.
    • o La cultura está cambiando en muchos lugares a una velocidad sin precedentes y el cambio es el único factor estable.

¿Qué pueden hacer los anglicanos ahora con la idea de uniformidad?

¿Sigue teniendo sentido

La Conferencia de Lambeth de 1988 pensó que sí lo tenia. Los puntos clave aparecen a continuación en cursiva.

“La catolicidad de la iglesia visible se debe expresar en algunos rituales y fórmulas comunes. El pueblo de Dios está unido en un Cuerpo por el bautismo y la fe. Por el poder del Espíritu Santo continúan en el Cuerpo a través de la Eucaristía, a través de la dependencia en la palabra de Dios, a través de la hermandad en la oración, el servicio y el sufrimiento. En nuestra Comunión esperamos se respetarán estas características católicas del culto de una manera responsable en todas nuestras provincias. En principio, elogiamos toda manera de comunicación y coordinación con respecto a la liturgia entre nuestras provincias, a la vez que no deseamos comprometer su autonomía constitucional propia”. (La verdad te liberará, p. 66-67)

¿Qué están diciendo?

  • Que los anglicanos se preocupan por la unidad de la iglesia entera, y que es irresponsable que “hagan lo suyo como quieran”.
  • Que los anglicanos necesitan tener en consideración otras provincias anglicanas en cualquier cambio que hicieran.

Muchas culturas

La fuerza más potente que diluye la uniformidad de las formas de culto anglicano es la diversidad cultural. La Conferencia de Lambeth de 1998 expresó la creencia que los cristianos deberían encontrarse con su fe y expresarla en las palabras e ideas de su propia cultura. De manera que los Obispos resolvieron continuar fomentando la enculturación del culto.

Esta preocupación por que la iglesia se “vista con ropa” que le queda a la cultura surge del proceso de enculturación, que se ha definido como el “diálogo continuo entre la fe y la cultura”. Una resolución de Lambeth 1988 dice:

“cada Provincia debe ser libre, sujeta a normas universales esenciales de culto y a continuo aprecio de los materiales litúrgicos tradicionales, a buscar esa expresión de culto que sea apropiada para el pueblo cristiano en su contexto cultural”.

La Conferencia Internacional Litúrgica Anglicana (IALC) en 1995 lo resumió muy bien de la siguiente manera:

“En el futuro, la unidad anglicana encontrará su expresión litúrgica no tanto en textos uniformes como en un método común a la celebración de la Eucaristía y una estructura que asegurará un equilibrio de palabra, oración y sacramento y que es testigo del llamado católico de la Comunión Anglicana”.

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Kanamai

En 1993, la Conferencia Anglicana de Provincias de África se reunió en Kenia y produjo la “Declaración de Kanamai” sobre la Cultura Africana y la Liturgia Anglicana. Esta facilita principios y guías para la renovación litúrgica fundamental para los anglicanos modernos, bien sea que se encuentren en Kenia, Nueva Zelanda, Brasil o Gran Bretaña. Ninguno de esos lugares del mundo es como era Inglaterra en 1662.

  • Escuchar y consultar al cuerpo entero de fieles, viejos y jóvenes, hombres y mujeres, ricos y pobres, campesinos y urbanos, letrados y analfabetos: ¿qué quieren expresar ante Dios y cómo?
  • Proceder con cautela ante la diversidad y la naturaleza dinámica de las culturas africanas: lo que ayuda a un grupo hoy, podría perjudicar a otro o podría estar pasado de moda mañana.
  • Busca recomendaciones del trabajo hecho por otras Iglesias en la zona, teniendo en cuenta la convergencia litúrgica que se ha notado en las últimas décadas.
  • Entender los principios empleados por los litúrgicos cristianos del pasado, y los principios de adoración en la religión africana tradicional.
  • Reconocer y estudiar la enculturación litúrgica que ya ha tenido lugar, formal e informalmente, en las generaciones previas, ya que las liturgias han sido creadas, transmitidas y utilizadas.

Piense en lo que le ocurriría a la manera de adorar en su iglesia si se aplicaran esos principios correctamente. Anote las cosas que piensa que cambiarían y las que se quedarían igual. El cuarto punto se puede aplicar a su propio contexto cultural.

¿INGREDIENTES ANGLICANOS?

Colin Buchanan, uno de los eruditos litúrgicos más prominentes de la Comunión Anglicana enumera las normas litúrgicas anglicanas universales, los puntos fijos, como (Anglican Liturgical lnculturation in Africa, página 192):

  • Los principios de una Biblia, Leccionario y Calendario del año eclesiástico.
  • El principio de la dirección y estructura litúrgica.
  • La conservación reconocible del bautismo y la comunión como bíblicos.
  • Inteligibilidad y participación de la congregación.
  • Ciertas fórmulas fijas, como El Padre Nuestro. 
Tarea:
Sería conveniente que pensara unos momentos en su propia iglesia y se preguntara si observa esos cinco principios.

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Mantener el equilibrio

La tensión entre valores que compiten es parte de la riqueza del patrimonio anglicano. Acabamos de estudiar la tensión entre la uniformidad y la enculturación. Hay otras áreas que constantemente se mantienen en equilibrio…

Estructura y espíritu

El culto anglicano posee cierta cantidad de formas, pautas y estructuras litúrgicas generales. Las estructuras comunes son una manera de identificar algo importante acerca de “ser anglicano en el culto”.

Pero la estructura por sí sola no es suficiente para definir el culto anglicano. En los oficios anglicanos una liturgia exactamente igual puede parecer de dos denominaciones totalmente diferentes cuando los presiden dos ministros diferentes.

De manera que, aunque sea difícil de expresar, hay algo que se podría llamar el espíritu anglicano. Paul Avis intenta hacer justamente eso en su discusión sobre la “diferenciación del anglicanismo” en un estudio reciente (El estudio del Anglicanismo, páginas 413—414).

“¿Es entonces el anglicanismo una forma de ser, un método de proceder, una actitud mental? Si la perspectiva “estática” de la síntesis anglicana… representa… un acto de malabarismo entre varios factores que se basa en cesión y concesión, esta perspectiva más mística del anglicanismo lo ve como un intento por reconciliar opuestos y trascender conflictos. Si lo primero significa “el amor por el equilibrio, compostura, moderación, medida ”, lo segundo invoca visión, pasión y riesgo. Lo primero es conservador en su tendencia, lo segundo progresivo; lo primero defensivo, lo segundo innovador”.

Esto nos da una idea. El anglicanismo no sólo nace de la tensión entre los mundos teológico y cultural, sino que vive en esa tensión. Una clave para este ‘espíritu’ es no estar dispuesto o no ser capaz de ser esto o aquello. El “intento por reconciliar opuestos y trascender conflictos” ilustra por qué la liturgia anglicana es conservativa, experimental y radical.

Alguien que viene de una parte de la Comunión Anglicana en la que el conservadurismo se considera como la clave, o de una parte en la que los cambios veloces están causando que algunos se pregunten si queda todavía algo que los diferencie como anglicanos. Pero ningún lado puede reclamar plenamente la victoria.

El pasado y el presente

El anglicanismo tiene dos pasados litúrgicos: la Reforma y la Iglesia de los primeros cristianos. Hasta hace poco, los anglicanos tendían hacia medir su trabajo litúrgico partiendo de la Reforma. Pero el anglicanismo es parte de la Santa Iglesia Católica y Apostólica. Ahora se reconoce más claramente que la continuidad con la iglesia de los primeros cristianos sitúa las raíces de la liturgia anglicana en los primeros siglos, aunque la Reforma tuvo un impacto considerable y duradero sobre la manera de interpretar la tradición litúrgica dentro del anglicanismo.

Pero poner atención al presente también es una característica clave del desarrollo litúrgico anglicano.

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El prefacio del Libro de Oración Común Americano de 1789 (versión en inglés) demuestra la necesidad de ajustarse al presente en vista de las realidades políticas actuales:

“La atención de esta Iglesia estaba enfocada, en primer lugar, hacía las alteraciones en la Liturgia que se volvieron necesarias en las oraciones de nuestros gobernantes civiles como consecuencia de la Revolución”.

EL CAUTELOSO CRANMER

El gran Arzobispo de Cantorbery de Enrique VIII, Thomas Cranmer, por naturaleza era un hombre cauteloso, muy obediente de la autoridad de la Iglesia (lo cual en su día significaba la Cabeza de la Iglesia Inglesa, es decir, Enrique mismo). El reconoció la necesidad de cambio a fin de adaptar la Iglesia de Inglaterra a las necesidades de la sociedad del siglo XVI. Trabajó continua y sistemáticamente en los textos del pasado, sumándoles nuevas riquezas. No se sentía limitado por ellos, pero sí reconoció la necesidad de una continuidad. Su esperanza era persuadir a todo el pueblo de Dios a que lo acompañaran en la reforma, aunque al final pediría obediencia. Fue un hombre que experimentó con nuevas formas, descartando poco a poco lo que ya no parecía ser apropiado, no alguien obsesionado con el cambio por el cambio.

Universal y local

Aquí se explora el alcance mundial de la tradición anglicana y se aplica de manera correspondiente a la situación local. La Liturgia de la Iglesia Lusitana reclama ser, y probablemente con razón, un buen ejemplo de doctrina y espiritualidad anglicana debido a su insistencia de incorporar una muestra mundial del culto anglicano. Dice:

“Debe haber muy pocos ajustes en las realidades culturales actuales de Portugal, pues en la segunda mitad del siglo XX, los estudios bíblicos, el movimiento litúrgico, el movimiento ecuménico y lo que se conocía como el movimiento carismático, cruzaron las barreras confesionales heredadas de la Reforma y la Contrarreforma y de ninguna manera han sido limitadas por las barreras políticas y geográficas”

¿ESPÍRITU ANGLICANO?

Si tiene una copia de “Celebrating the Anglican Way”, el capítulo 6 contiene un intento de ilustrar el espíritu del culto anglicano por Michael Vasey. ¿Cómo define él ese “espíritu anglicano” en el contexto del culto? ¿Qué le parece?

BAJO LA INFLUENCIA

El libro de oración portugués es particularmente interesante ya que refiere en su prefacio las siguientes influencias del pasado y del presente:

  • El LOC inglés de 1662 (traducido al portugués en 1695)
  • El LOC americano de 1849.

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  • El LOC de la Iglesia Lusitana de 1882.
  • La revisión inglesa de 1928, no autorizada por el Parlamento Británico, pero de amplia difusión
  • El Libro de Oficios Alternativos de la Iglesia de Inglaterra de 1980.
las revisiones de 1984 de la Iglesia de Irlanda las revisiones de 1989 de la Iglesia de la Provincia de Sudáfrica.

¿Qué clase de cena?

Para ilustrar algunos de estos principios en la práctica, recurrimos al oficio que suele simbolizar la unidad congregación local y la de la Iglesia en todo el mundo. Usaré el mismo título que tiene en el LOC, de la
“Santa Comunión”

En la Reforma, se utilizaron tres métodos para la revisión de la Santa Comunión:

  • Producir una liturgia completamente nueva que fuera muy sencilla, sin textos formales. Los anabautistas ejemplificaron ese método.
  • Producir una liturgia casi nueva, facilitando un orden de oficio escrito. Los seguidores de Calvino (las Iglesias Reformadas) observaron esa pauta.
  • Revisar y reformar los ritos actuales para que se adaptaran mejor a la nueva teología y nueva cultura. Los anglicanos y luteranos siguieron ese camino.

El culto anglicano se considera a sí mismo parte de una antigua tradición litúrgica que se remonta a la iglesia de los primeros cristianos. Gran parte de la revisión litúrgica anglicana moderna partió de textos antiguos, como los escritos del liturgista del siglo III, Hipólito. Cuando tuvo lugar la Reforma en Inglaterra, Thomas Cranmer usó la Misa Latina como punto de partida y usó ese rito —con cambios significativos— para producir la primera y segunda Eucaristías anglicanas de la Reforma de 1549 y 1552. De estas surgió el rito de 1559 y, finalmente, con cambios menores el de 1662.

Tarea

Misa, Eucaristía, Santa Comunión y la Cena del Señor:

 

 

 

 

¿Qué crees que significan estos diferentes títulos?

 

 

 

 

¿Con cuál te sientes más a gusto? ¿Sabes por qué?

 

 

 

 

 

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Reforma de la Misa

Para los reformadores, el aspecto más inaceptable de la Misa medieval era la sugerencia de que en realidad era el sacrificio real de Cristo. Cada vez que se celebraba la Misa, se ofrecía otra vez la muerte de Cristo, como un Calvario en miniatura. La “ofrenda de la Misa” aludía a la idea de que la Misa de hecho expiaba los pecados, en particular en Misas del Réquiem si se oraba para reducir el tiempo en el Purgatorio. Los artículos 31 y 39 de Los 39 artículos se escribieron para oponer esa idea.

La otra idea asociada que fue desafiada exitosamente por los reformadores fue la transubstanciación, es decir, la idea de que el pan y el vino cambiaban su ‘sustancia’ en el cuerpo y sangre de Cristo. El artículo 28 busca definir la postura anglicana.

Los temas del sacrificio repetido y transubstanciación se subrayaban con mayor énfasis en la parte de la Misa en la que tenía lugar la consagración o bendición del pan y el vino, tradicionalmente denominada el Canon. Solamente la Iglesia Anglicana conservó un tipo de Canon, pero fue el Canon que más cambió.

Las huellas de la Reforma

En los cambios al Canon se advierten elementos importantes de la teología y práctica eucarística anglicana, que en conjunto facilitan algo así como una ‘huella’ eucarística anglicana.

  • Memorial — recordamos lo que Cristo hizo por nosotros de una vez por todas en la cruz y en general durante toda su vida encarnada. En algunos libros de texto se refieren a esto con la palabra anamnesis que en griego significa ‘recordar’. Tiene el sentido de “volver a vivir” lo que Cristo hizo en la cruz, para que los beneficios del acto definitivo de Cristo en la historia se haga real para nosotros.
  • Ofrenda — ofrecemos el fruto de la tierra, el trabajo de nuestras manos y nuestra vida como una ofrenda a Dios en respuesta a su auto-ofrenda. Ya no pensamos que ofrecemos el Sacrificio de la Misa como un medio de agradar a Dios y ganar algo de El.
  • Sacrificio — las referencias al sacrificio ahora se limitan al sacrificio de Cristo de una vez por todas, nuestro sacrificio de la adoración y el sacrificio de nuestra vida en santidad.
  • Acción de gracias — la palabra eucharistia en griego significa “dar gracias”. Le damos gracias a Dios por sus actos en la creación, redención y santificación.
  • Comunión — una de las grandes recuperaciones de la Reforma fue la idea de que la Misa incluye la comunión para los laicos. Ya no es posible que un presbítero diga una Misa en privado: tiene que estar presente por lo menos una persona más. En la actualidad, algunas Provincias requieren la presencia de más personas. De manera que hay comunión con Dios y comunión mutua.
  • Invocación — la oración para que el Espíritu Santo se incorpore a las ofrendas del pan y del vino, para que “sean para nosotros el Cuerpo y la Sangre de Cristo”. Este elemento de la Santa Comunión Oriental antigua realmente se ha incorporado a la Iglesia Anglicana hacia el final del siglo XX y ahora es una característica importante de muchas liturgias anglicanas modernas.

Tendencias modernas

Colin Buchanan, en Modern Anglican Liturgies 1958—1968, detalla las características notables del desarrollo litúrgico de ese periodo. Estas incluyen:

  • Experimentación y un enfoque flexible. Se animaba a la gente a probar nuevas formas para ver como funcionaban y para sopesar cómo encajaban en la situación contemporánea y la tradición anglicana.
  • La comunión parroquial como el culto dominical principal. Hubo una época en la que los oficios no Eucarísticos (particularmente los oficios de la mañana y los oficios de la tarde) eran muy comunes y la comunión semanal sólo era valorada por los evangélicos (en el siglo XVIII) y por los católicos (en el siglo XIX). Ahora muchos anglicanos en todo el mundo dan por sentada la centralidad de la Eucaristía en el culto, aunque en la práctica por falta de presbíteros o debido a grandes diferencias geográficas es infrecuente.

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  • Se ha restaurado la participación de la congregación.
  • El detalle ceremonial ha sido reducido al mínimo.
  • El empleo de lenguaje moderno, en una variedad de estilos, algunos más tradicionales que otros
  • La mayor participación de los evangélicos en la revisión litúrgica. Tradicionalmente, los evangélicos han sospechado del formalismo en el culto y de cualquier revisión, suponiendo que toda revisión llevó a la iglesia hacia una dirección más católica. Esta sospecha ha disminuido.

Muchos anglicanos modernos están experimentando con el objetivo de crear riqueza, variedad y belleza en su culto:

  • La arquitectura de las iglesias — piense en la diferencia que hay entre una iglesia de forma tradicional, con el altar o mesa sagrada en un extremo y una iglesia circular, con éste en el centro, rodeado por la comunidad de fieles. La primera hace énfasis en la gran distancia y majestuosidad de Dios; la segunda sugiere que Dios está en el centro de la comunidad.
  • El uso de materiales locales y expresiones artísticas — el uso de pan y vino de uva sigue siendo central en la práctica para casi todos los anglicanos, pero a algunos les gustaría ver su propio alimento y bebida básicos en su lugar, con la creencia de que los símbolos Eucarísticos deben pertenecer a la cultura de los fieles a fin de que tengan un significado claro. Muchos artistas anglicanos ahora representan a Cristo como perteneciente a su propio grupo étnico, para recordarles a los fieles que el Hijo de Dios se convirtió completamente en uno de nosotros. Los arquitectos, diseñadores y artistas anglicanos están creando situaciones de culto usando lo mejor del diseño y creatividad local.
  • Acciones rituales — hay muchas formas en que los anglicanos llevan a cabo la procesión del ofertorio (cuando el pan, el Vino y otras ofrendas se ponen en la mesa). Los anglicanos de Ghana bailan con sus ofrendas hasta el comulgatorio, agitando sus pañuelos; toda la congregación participa. Muchas iglesias encuentran maneras de que participen los grupos familiares o aquellos marginados.
  • Vestimentas — en la Reforma, la Iglesia de Inglaterra prohibió el uso de vestimentas eucarísticas completas. En la actualidad, los evangélicos usan una sotana, sobrepelliz y bufanda que representan la tradición de la Reforma. En el siglo XIX, los anglocatólicos reinstauraron el uso de las vestimentas eucarísticas. En la actualidad, una cantidad cada día más grande de gente considera las vestimentas litúrgicas como parte del nuevo entendimiento de que el culto es más que palabras — es un drama. Los diseños y las formas locales de vestido también están influenciando sobre el experimento litúrgico.

TEMAS CAMBIADOS

Lea el Orden para la Santa Eucaristía del LOC de 1662 y brevemente examine las siguientes oraciones. ¿Puede ver la clase de cambios y “huellas” que aquí aparecen?

  • La oración por los Militantes de la Iglesia: ¿qué ha ocurrido con las oraciones por los muertos?
  • La Oración por la Consagración: ¿qué se dice que le sucedió al pan y al vino?
  • Las Oraciones de Oblación después: ¿qué se le “ofrece” a Dios?

Luego, lea la liturgia de la Santa Comunión más reciente de su Provincia y encuentre los textos paralelos para estas oraciones. ¿ Cuáles temas predominan ahora? ¿En qué sentido se ha movido el énfasis entre 1662 y ahora?

Luego, si tiene tiempo, estudie los himnos de comunión que suelen cantarse en su iglesia. ¿ Cuáles temas predominan?

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La Eucaristía moderna

Nueva Zelanda: el pasado y el presente

EI Prefacio del Libro de Oración de Nueva Zelanda de 1989 dice:

“Uno de los tesoros de la espiritualidad anglicana ha sido su Libro de Oración Común autorizado, que ayuda tanto en la devoción personal como en el culto litúrgico público. El libro de oración de 1662 ha servido muy bien a los anglicanos y por mucho tiempo más del que posiblemente imaginaron sus autores ingleses. Ahora, en todo el mundo anglicano se promueven libros de oración más apropiados para las necesidades locales y contemporáneas.

Aunque el contenido y el lenguaje son nuevos, el libro de oración A New Zealand Prayer Book, He Karakia Mihinare o Aotearoa, conserva el ser de la espiritualidad anglicana e incorpora las mejores ideas litúrgicas de los eruditos de hoy. También es más fiel a las primeras tradiciones litúrgicas de la Iglesia y concede más flexibilidad que el libro de 1662.

Lo más importante es que el nuevo Libro de Oración Común de Nueva Zelanda fue creado en nuestro propio entorno cultural y la forma se la han dado nuestros propios eruditos. Pertenece a nuestro entorno y a nuestra gente”.

Esto ilustra el deseo del anglicano de mantener juntas su historia y su situación contemporánea. Los anglicanos valoran su pasado, su historia y sus vínculos con la iglesia antigua y con la iglesia de la Reforma. Pero también son un pueblo del presente, quien desde el siglo XVI ha adaptado conscientemente el Evangelio y la adoración de Jesucristo a las necesidades contemporáneas.

El Libro de Oración Común de Nueva Zelanda reemplazó al que se escribió en 1966. Las críticas de la versión de 1966 nos ayudan a ver algunas de las tensiones que estos nuevos servicios tuvieron que resolver.

  • La oración de los muertos. Gran parte del debate es entre las perspectivas católica y evangélica. La iglesia de los primeros cristianos rogó por los muertos desde una etapa muy temprana. La Reforma consideró que eso iba contra la Biblia. El trabajo con textos litúrgicos antiguos volvió a abrir la posibilidad, pero a algunos les parecía desafiar el aspecto protestante del anglicanismo.
  • La oración de oblación. EI LOC de 1662 separó la Oración de Oblación de la Oración de Consagración. En 1966, Nueva Zelanda siguió el libro inglés de 1928 y comenzó a enseñarlas otra vez. A algunos con esto les pareció que la oración Eucarística se volvía más católica, y que reintroducía la idea de ofrecerle al Padre el sacrificio de Cristo.
  • Lenguaje. Este problema es el de el conservadurismo frente al cambio. El argumento era que el lenguaje del libro de 1966 era o menos hermoso o irreverente o ambos.

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¿ABOLIR EL LOC?

Debe observarse que todas las revisiones son alternativas al LOC y sus equivalentes. La revisión litúrgica seria no contempla la abolición del uso del LOC. Más particularmente, el LOC continúa siendo considerado como un punto de referencia para la revisión futura.

  • Omisión de los Diez Mandamientos. Esto ofendió a quienes pensaban que la Iglesia Anglicana se estaba volviendo muy liberal y estaba perdiendo su énfasis en el pecado y la necesidad de arrepentimiento. Es en parte un debate entre evangélicos y católicos; y en parte un debate entre conservadores y liberales
  • Consagración suplementaria. ¿Qué ocurre si no hay suficiente pan o vino? Su punto de vista depende de que identifique la consagración del pan y el vino con las palabras de institución. Si la consagración se entiende como una consecuencia del servicio entero, desaparece la necesidad de consagración suplementaria.
  • En los años posteriores a 1966, las divisiones de los antiguos partidos en el anglicanismo fueron las principales influencias. Pero, “en las siguientes dos décadas, movimientos tales como la renovación carismática, el biculturalismo, el feminismo y el lenguaje inclusivo minarían la revolución teológica de los sesenta para volver obsoletas las divisiones de los antiguos partidos anglicanos sobre la Eucaristía” (Bosco Peters, The Anglican Eucharist in New Zealand 1814—1989, página 35). Este es un comentario específico de Nueva Zelanda, pero señala un giro cada día más fuerte en muchos contextos tradicionales que va de los debates eucarísticos tradicionales al debate sobre la enculturación.

Kenia: el problema de cultura

África es la zona de más rápido crecimiento de la Comunión Anglicana y esa circunscripción posee gran variedad y divergencia de opinión y práctica. El uso del LOC de 1662 continúa siendo una de las principales. Algunos que usan el LOC lo hacen para reforzar su creencia en la ‘inglesidad’ esencial del anglicanismo. Esta creencia sigue muy arraigada en ciertos lugares. Es causa de vergüenza para muchos anglicanos ingleses, pero es una cualidad atractiva para algunos anglicanos en otros lugares del mundo. Es posible que una exageración del énfasis sobre la enculturación apenas pase a ser otro ejemplo de la mentalidad de la misión de la iglesia de que “mamá lo sabe todo”.

Pero es importante comprender que cuando el LOC se traduce al lenguaje local, tiene un estilo muy diferente al del uso del LOC en Inglaterra actualmente y generalmente suena mucho más contemporáneo. De manera que no todo uso del LOC tiene la intención de ser conservador o retrógrado.

Mucho depende también de cómo se presente el oficio del culto. El ambiente musical católico congolés de la Misa Latina, la Misa Luba, utiliza la ‘lengua muerta’ del rito tridentino pero lo mezcla con formas contemporáneas de música africana, transformando completamente el estilo. La presentación, la música, la práctica ritual y los símbolos afectan la liturgia.

En África hay muchos signos de experimentación fascinante y revisión litúrgica. Esto aparece reflejado en la Declaración de Kanamai:

  • Sugiere un formato amplio en lugar de un texto detallado para la Eucaristía, para fomentar la revisión y la enculturación africana.
  • El saludo.
  • Proclamación de la palabra.
  • Intercesión.
  • Eucaristía.
  • Comida y bebida sacramental.
    • Se anima a los cristianos a recordar que la Eucaristía comenzó en el contexto de una cena y que eso se debe considerar con seriedad en el contexto africano.

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  • Los saludos deben reflejar los que se usan en la cultura local.
  • Particularmente en los entornos nómadas, un “sermón de diálogo” probablemente será más apreciado que un sermón desde el púlpito.
  • El uso de alimentos locales en el culto se introduce paulatinamente.
  • Se fomenta la arquitectura local.

En la Iglesia de la Provincia de Kenia, un nuevo rito ha incorporado muchos de esos elementos:

  • Hay un uso cauteloso de materiales de la religión africana tradicional. Las intercesiones se basan en una letanía kikuyu y la bendición se basa en una bendición turkana.
  • Las acciones rituales son apropiadas para Kenia. El ejemplo más claro consiste en una bendición en forma de letanía, con un rúbrica que manda a la gente a que “en sus primeras tres respuestas eleven los brazos hacia la cruz que se encuentra detrás de la Santa Mesa y que en su respuesta final levanten los brazos hacia el cielo”.

Las palabras de la bendición son:

 

Ministro: Todos nuestros problemas.

Pueblo: Los enviamos a la cruz de Cristo.

 

Ministro: Todas nuestras dificultades.

Pueblo: Las enviamos a la cruz de Cristo.

 

Ministro: Todas las obras del diablo.

Pueblo: Las enviamos a la cruz de Cristo.

 

Ministro: Todas nuestras esperanzas.

Pueblo: Las ponemos en manos del Cristo resucitado.

 

  • Se mencionan los antepasados. El debate anglicano clásico sobre la oración por los muertos no cae muy bien entre los africanos ya que ellos no consideran a sus antepasados como una parte continua de la comunidad. De manera que en las palabras que llevan al Sanctus, se mencionan los ángeles, arcángeles y fieles antepasados que están en el cielo.
  • Las imágenes de Dios que se usan reflejan autoridad, poder, liderazgo y servicio en el idioma africano. Así que en el primer borrador de la oración posterior a la comunión, a Dios se le llamaba “nuestro gran Patriarca”. En la forma final, esta oración vuelve a un tratamiento más tradicional: “Dios Todopoderoso, Padre Eterno”. Esto ilustra claramente la tensión entre la revisión y la tradición.

¿ES LA DIFERENCIA UNA DEBILIDAD?

¿Cómo se puede presentar en su zona la adoración anglicana de tal forma que no se aparte y se vuelva intrascendente para la comunidad de fieles?

¿Y hasta qué punto la diversidad resultante es un punto fuerte o un punto débil para el anglicanismo?

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La espiritualidad anglicana

Espiritualidad es una palabra moderna que se usa para describir la práctica disciplinada y el ‘ambiente’ de cualquier fe religiosa o semirreligiosa. William Stafford definió la espiritualidad anglicana como “la manera como uno vive hacia Dios de una forma anglicana”. Agregó:

“La espiritualidad anglicana es muy diversa: poetas, puritanos y profetas socializan con quietistas y católicos. No obstante, con el pasar de los siglos, ha desarrollado sus propias características”.

¿Cuáles son esas características en común que le imparten a los anglicanos un sentido de compartir una manera común de “vivir hacia Dios”?

El Libro de Oración Común

Hemos visto la importancia crucial de este libro en la historia y la tradición del culto anglicano. Para los anglicanos significa formas básicas y repetidas de oración, que se convierten en parte vital y que se pueden orar casi automáticamente en momentos difíciles así como con entusiasmo renovado en momentos felices. El uso cotidiano de los Salmos en la Oración Matutina y en la Oración Vespertina es la dieta de oración tradicional anglicana. Si bien hacia finales del siglo XX muchos anglicanos habían tendido hacia la negligencia en esa pauta, el clero tiene la obligación de hacerlo como parte de su disciplina.

Este uso de los salmos en la oración cotidiana surgió de la gran tradición monástica occidental bajo San Benito, cuya regla dispone con mucho detalle lo que son los oficios diarios, cuáles salmos se han de usar para cada uno, cuáles son los cambios por temporada y así sucesivamente. Cuando se cerraron los monasterios de Europa en las tierras protestantes durante la Reforma, Cranmer incorporó el Breviario Romano en la Oración Matutina y Vespertina del LOC. Por eso ha pasado a ser el vínculo a través de la Edad Media monástica de la iglesia de los primeros cristianos y la adoración en la sinagoga de la época de Jesús. Esta pauta facilita un marco disciplinado para la oración.

RESPUESTAS

De la página anterior

  • El LOC es el recurso original para los oficios religiosos de los anglicanos.
  • Ya ha durado mucho más de lo previsto.
  • El anglicanismo se encuentra en medio de un importante renacimiento litúrgico
  • Los nuevos oficios como este tratan de conservarlos valores de lo antiguo, usar erudición litúrgica 
moderna, relacionarse más estrechamente con la iglesia de los primeros cristianos, ser más flexibles, encajar con la cultura local.

La gran apreciación de humanidad en los salmos refleja un tema anglicano que suele estar oculto: un enfoque muy práctico para la vida. Los anglicanos tienden a no ser tan intensamente místicos ni devotos. Se miden y miden su relación con Dios en las cosas cotidianas de la vida, en lo que hacen y cómo viven así como en cómo rinden culto o como oran. Y los salmos, que discuten con Dios, lo persuaden, lo aman y lo imploran desde la experiencia cotidiana de los judíos, son un modelo de esa franca llaneza.

Un sentido de la historia

En términos de la manera de orar y de vivir en el mundo, los anglicanos oran en la continuidad del pasado. Quizás tenga algo que ver con el sentido de los antepasados en el anglicanismo ghanés o de la historia de la Iglesia al orar en una catedral inglesa. Para todos los anglicanos significa usar las Escrituras cristianas como una entrega disciplinada, los Credos como una definición común y reconocer que en los oficios está una tradición que los une con la iglesia apostólica.

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Variedad de tradiciones

EI anglicanismo cuenta con una amplia variedad de opiniones y tradiciones entre sus miembros. El contraste es obvio entre las tradiciones evangélicas y de la Alta Iglesia. Siendo originalmente un producto del cristianismo, ese contraste ha marcado a muchas de las otras iglesias de la Comunión Anglicana a través del sesgo de las agencias misioneras.

En Corea, Japón y Ghana, la influencia del anglocatolicismo y en particular de la comunidad religiosa de la Sociedad de la Sagrada Misión, ha dejado su marca. Por otra parte, gran parte de África oriental estaba muy marcada por los evangélicos, notablemente en lo concerniente al renacimiento de África Oriental. La Provincia del Cono Sur de Sudamérica también tiene una larga historia evangélica.

La Provincia de las Antillas en sus principios estuvo muy influenciada por los misioneros de la Sociedad para la Propagación del Evangelio, quienes más todavía en el siglo XIX reflejaron una postura de Alta Iglesia. La Sociedad Misionera de la Iglesia también trabajó brevemente en las Antillas, en particular en Jamaica. No obstante, en tiempos coloniales, había una tendencia a que se designaran diferentes representantes de misión a diferentes zonas y la Sociedad Misionera de la Iglesia se retiró de Jamaica bastante rápido.

Aunque en algunas zonas los anglicanos se han acostumbrado a una variedad de tradiciones que conviven dentro de la Iglesia Anglicana, la asignación regional ha dado lugar a que algunas partes de la Comunión Anglicana estén dominadas por una sola tradición. Por eso los anglicanos de esas zonas piensan que su iglesia es predominantemente católica o predominantemente evangélica. La realidad mundial es que no es ni una ni la otra, sino ambas.

Inclusividad

Los anglicanos son por naturaleza ecuménicos. Esta es una aseveración controversial, y muchos no anglicanos posiblemente disientan. La historia del diálogo entre anglicanos y otros cristianos está cubierta de confabulaciones fallidas, como las conversaciones de unidad entre anglicanos ingleses y metodistas. De manera similar, en zonas donde se han formado iglesias unidas, en particular en el subcontinente indio, las iglesias que una vez fueron anglicanas siguen comportándose de una manera muy anglicana, al igual que las antiguas Iglesias Metodistas y otras también se han aferrado a sus propias antiguas tradiciones confesionales.

Pero los anglicanos creen que sólo son parte de la iglesia. Su variedad inherente les recuerda que nadie tiene todas las respuestas y a menudo están dispuestos a experimentar con otros enfoques cristianos de espiritualidad y culto y a absorberlos.

También acogen al mundo que los rodea. Su historia es la de una iglesia del ‘estado’ establecida en Inglaterra y están acostumbrados a tener obligaciones con la comunidad. De manera que los oficios del Bautismo, Matrimonio y Entierro tocan el corazón anglicano. Como consecuencia, no siempre es fácil para el anglicanismo definir a sus miembros y oponerse a una exclusividad.

Eso se refleja en el hecho de que los anglicanos se preocupan por el mundo actual. Se refleja que aunque los anglicanos creen en todas las doctrinas de los últimos días que se mencionan en los credos, no tienen una curiosidad particular al respecto. Viven de manera práctica en el aquí y el ahora. Esta es la palabra de Dios: no son un pueblo milenarista.

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Tarea

¿SE DECLARA ANTE EL MUNDO?

Lea la Acción de Gracias General en el LOC y la Oración por el Estado total de la Iglesia de Cristo militante aquí en la tierra en el oficio de la comunión del LOC.

Anote por qué cosas se ofrecen oraciones.

 

 

 

¿Qué declaraciones se hacen en esta agenda de oración?

 

 

 

¿ENCUBRE LA FALTA DE UNIDAD?

¿Cree que el hecho de que el anglicanismo esté dispuesto a permitir la coexistencia de tradiciones y convicciones muy diferentes dentro de sí sea eso algo positivo o negativo?

 

 

 

¿Revela un sentido de unidad cristiana o encubre una falta de unidad esencial?

 

 

 

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Vivir según un modelo

¿Cómo es su vida espiritual cristiana? Explore la pregunta reflexionando sobre las siguientes ‘ingredientes’ típicos:

Oración personal:

¿cuándo?

¿con qué frecuencia?

¿con qué?

 

Culto público:

¿con qué frecuencia?

¿qué clase de oficio?

 

Oraciones predilectas:

¿en dónde y cómo las aprendió?

 

Himnos predilectos:

¿de cuáles libros o recursos provienen?

 

 

Libros que han sido importantes para su desarrollo espiritual:

 

 

Mayordomía:

¿cómo utiliza su dinero?

 

¿su tiempo?

 

¿sus otros recursos?

 

Cuidado de los demás:

¿cómo puede asegurar que se mantiene en contacto con los necesitados?

 

 

 

 

Cuidado del medio ambiente:

¿cómo actúa de manera responsable hacia todo lo creado por Dios?

 

 

 

Escriba un resumen de su forma de vida espiritual usando estos encabezados.

 

 

 

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EJERCICIO PARA ANGLICANOS

Trate de resumir lo que usted piensa que son las llaves de su espiritualidad anglicana. Compárese con la Comunión entera como se explica en este libro.

 

 

 

¿De qué maneras podría enriquecer y profundizar su identidad anglicana en relación con su espiritualidad?

 

 

 

Luego reflexione:

(si es anglicano)

¿Qué me gusta sobre ser anglicano?

 

 

¿Qué me confiere un sentido de entusiasmo, pertenencia y propósito?

 

 

(si no es anglicano)

¿Qué me parece atractivo del anglicanismo?

 

 

La idea de una “regla de vida” proviene de la tradición monástica, en la que cada miembro tenía una disciplina espiritual y norma de vida ordenada acordada con la cabeza de la comunidad religiosa o algún otro guía espiritual. En la actualidad suele usarse para describir la pauta normal de oración privada, culto corporativo y vida ética adaptada por cualquier cristiano. Una regla anglicana típica para vivir podría ser algo así como:

¿Qué parte de esta regla típica corresponde con la “regla” personal que acaba de escribir?

 

 

¿Hay algo que piensa ahora que quisiera añadir o eliminar?

 

 

¿Se identifica usted con la manera anglicana de relacionarse con Dios?

  

 

  • Oración diaria, frecuentemente en forma similar al Oficio Diario.
  • Lectura diaria de las Escrituras, usando el Leccionario Anglicano u otra fuente similar.
  • Asistencia semanal a la Eucaristía, Ofrendar regularmente, para muchos un diezmo formal.
  • Estudio crítico de la fe, quizás mediante cursos, catecismos y similares.
  • Compañerismo frecuente con otros cristianos, para orar, animarse y apoyarse. Un retiro anual o 
algún otro tiempo para reflexionar.
  • Dedicación a la justicia y a la acción social, o algún tipo de participación en actividades de la comunidad.

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Salmos e himnos

Aparte de que la liturgia desempeña un papel central, hay otros textos que han tenido mucha influencia sobre el anglicanismo. Los himnos son de particular importancia. Los salmos fueron los primeros himnos de los anglicanos y en la Reforma se sumaron:

  • Salmos métricos — salmos escritos con un ritmo estricto y rima que acompaña a melodías sencillas. Uno de los más conocidos es El Rey de amor es mi pastor.
  • Los himnos eucarísticos, ahora en el lenguaje del pueblo y acompañados de música sencilla. El primero por un anglicano de la Reforma fue el de John Merbecke (c. 1510-c. 1585), escrito en el reinado de Eduardo VI. Que se canten partes de la liturgia es una cosa típica de los anglicanos.
  • Los himnos bíblicos y de la iglesia de los primeros cristianos de los oficios diarios, como el Venite (Salmo 95), el Nunc Dimitis (de Lucas 2) y el Te Deum Laudamus del siglo IV y V.

El siglo XVII se destacó por una variedad de presbíteros anglicanos profundamente piadosos, entre ellos George Herbert, Lancelot Andrewes y John Donne, cuyas poemas han llegado a convertirse en nuestras himnos más conmovedores. Consulte su propio himnario para ver cuántos de estos autores contiene. El siguiente poema de George Herbert a continuación aunque no se canta como un himno, contiene la mejor espiritualidad anglicana para cualquier edad:

Me llamó Amor: mas vaciló mi alma,

de polvo y de pecado llena.

Amor, veloz, mi desmayo advirtiendo

desde que entrara yo primero,

se me acercó, dulcemente inquiriendo

si alguna cosa me faltaba.

Un huésped, contesté, digno de ti:

mas dijo Amor, ése eres tú.

¿Yo, el áspero, el ingrato? Ah, Señor,

yo no puedo mirarte a ti.

Amor tomó mi mano sonriendo:

¿y quién tus ojos hizo sino yo?

Cierto, mas los eché a perder: arrastró

en mi deshonra mi castigo.

¿No sabes, dijo Amor, quién con la culpa

cargó? Cuenta, Señor, conmigo.

Siéntate, dijo Amor, prueba mi carne:

entonces me senté y comí.

El renacimiento evangélico del siglo XVIII también fue otra época muy productiva para los himnarios anglicanos. Los hermanos Wesley (ambos presbíteros anglicanos) compusieron himnos para restaurar un sentido de alabanza y dedicación para la comunidad cristiana, así como con el fin de educar. Muchos de los himnos de los Wesley son como pequeños credos. A los anglicanos a veces les parece más fácil cantar lo que creen que hablar sobre ello. Quizás el himno más famoso de ese periodo anglicano es Roca de la eternidad de Augustus Toplady:

Roca de la eternidad, fuiste abierta para mí

Sé mi escondedero fiel, sólo encuentro paz en ti

Rico limpio manantial, en el cual lavado fui.

Aunque fuese siempre fiel, aunque llore sin cesar

Del pecado no podré, justificación lograr,

Solo en ti teniendo fe, deuda tal podré pagar.

Mientras haya de vivir, y al instante de expirar,

Cuando vaya a responder en tu augusto tribunal,

Sé mi escondedero fiel, roca de la eternidad.

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El renacimiento anglocatólico del siglo XIX restauró muchas de los himnos tradicionales en latín (y en griego y sirio), traducidos al inglés. Aunque no se utilizan en forma tan general y los evangélicos se han vuelto más eucarísticos en su espiritualidad, han acogido himnos como Calle todo ser humano. El presbítero y poeta anglocatólico John Feble durante el siglo XIX también produjo un importante ciclo de himnos que se basan en el año litúrgico.

La tradición de componer himnos continúa brindándole al anglicanismo una rica fuente de textos espirituales. Ahora que la Comunión Anglicana es mundial, la riqueza es aún mayor. Las obras del anglicano brasileño compositor de himnos Jaci Maraschin; las canciones del renacimiento de África oriental como Moto Umewaka Lea, Moto ni kazi ya Yesu de las suahili; los himnos Dinka de Sudán; los himnos ecuménicos de la Conferencia Caribeña de Iglesias, compuestas en su mayoría por católico romanos, pero utilizados y con mucho afecto por los anglicanos — son todas reexpresiones de la identidad anglicana en formas que Agustín de Canterbury, Cranmer, John Wesley y Samuel Ajayi Crovvther nunca podrían haberse imaginado.

ACEPTAR EL CAMBIO

En la unidad 1 estudiamos el triángulo de las Escrituras, la Tradición y la Razón. Eso es la base de la diversidad de la tradición anglicana y constantemente reta a los anglicanos a relacionarse con Dios de nuevas maneras.

  • Para el anglicano que atesora las Escrituras, un reto podría ser rezar algunas de las oraciones y liturgias tradicionales del pasado anglicano.
  • Para el anglicano que valora el sentido del catolicismo de la Iglesia, un reto podría ser probarlo desde la perspectiva de las Escrituras.
  • Al anglicano arraigado en las verdades fundamentales de la fe se le podría pedir que considere con seriedad el pensamiento crítico y que evite convertirse inconscientemente en un fundamentalista.
  • Al anglicano que se alegra de la inclusividad de la tradición anglicana se le podría pedir que reflexione sobre la singularidad del evangelio cristiano y las exigencias evangelistas de Jesús.

La espiritualidad anglicana trata de evitar que los cristianos piensen que su fe ya está completamente formada. Si los individuos realmente son anglicanos, están abiertos a la influencia de otras tradiciones dentro y fuera del anglicanismo —y a la posibilidad de cambio, con el conocimiento de que dicho cambio no las aleja de sus raíces anglicanas.

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 La peregrinación anglicana

Históricamente los dos libros más importantes para los cristianos ingleses han sido El progreso del peregrino de John Bunyan y el más antiguo El libro de los mártires de John Foxe. Hubo una época en que la mayoría de la gente que tenía algún libro, tenía una Biblia y esos dos libros. En la actualidad hay muchos menos conocidos, pero ilustran algunas características importantes de la espiritualidad anglicana (aunque Bunyan no era anglicano).

Peregrinación

Los anglicanos tienden a pensar que la vida cristiana es como una peregrinación, no una meta que ya alcanzaron al acercarse a la fe. Algunas veces ese viaje se representa como una búsqueda cuyo desenlace es dudoso —por eso a los hermanos Wesley les sorprendió tanto la seguridad de sus colegas moravos al regresar a Inglaterra en la década de 1720. Pero el viaje se puede considerar como lleno de esperanza, aunque ‘a través de todas las escenas cambiantes de la vida’.

PEREGRINAJE AFRICANO

El libro El progreso del peregrino fue uno de las primeros libros no bíblicos que los misioneros anglicanos tradujeron en África, pues se consideraba como una forma de fomentar que los individuos rompieran con las tradiciones confesionales de su comunidad y se incorporarán a la familia cristiana.

Una peregrinación espiritual no suele requerir el traslado de un lugar a otro, pero a veces un cambio geográfico nos abre al Espíritu de Dios. Uno de los ‘viajes’ más famosos del siglo XVIII fue el de Olaudah Equiano, bautizado como Gustavus Vassa, un ibo15 que fue llevado a América como esclavo. Al final se ganó su libertad y se convirtió en una voz fundamental en la lucha por la abolición del comercio de esclavos en Gran Bretaña. Fue una importante influencia sobre el trabajo de Granville, Sharp; y hay que reconocer que su influencia fue fundamental. Su historia es la de tres viajes: uno desde el África por el Nuevo Mundo a Inglaterra; uno desde la libertad a la esclavitud a la libertad; y uno de la muerte espiritual a la vida.

La principal obra de Equiano aún sigue a la venta: Equiano’s Travels: His Autobiagraphy (Heinemann, 1967). En el apéndice de la edición moderna hay algunas versos que escribió sobre su estado mental “durante mi primera condena’.

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Estos ilustran el viaje de fe:

El peligro siempre estaba en mi camino;

Y el miedo de la ira, y a veces de la muerte;

Mientras el abatimiento pálido en mi reinaba

A menudo lloraba, forzado por el dolor.

Los esfuerzos y la lucha parecían en vano;

Nada de lo que hacía podría aliviar mi dolor:

Entonces dejé mis obras y mi voluntad,

¡Confesado y reconocido que estaba condenado al infierno!

Aun aquí en medio de las nubes más negras limitado,

Un rayo de luz de Cristo, la estrella de día brillaba;

Seguramente pensaba que si Jesús quisiera,

Puede en seguida firmar mi liberación.

Así la luz entró y yo creí;

A mí mismo olvidado, y la ayuda recibida

Mi Salvador entonces yo sé que lo encontré,

Porque, aliviado de la culpa, ya no más gemía.

O la hora feliz, en la cual dejé de lamentar,

¡Porque entonces encontré descanso!

Mi alma y Cristo eran ahora como uno-

¡Tu luz, oh Jesús, en mi brillaba!

Testimonio

El testimonio es una característica de la espiritualidad anglicana y la biografía y la predicación son ejemplos muy claros de ella. Los tres ejemplos que siguen proceden de dos siglos, dos iglesias y dos continentes, todos diferentes.

El evangélico del siglo XVIII, Henry Venn, Rector de Huddersfield, fue un predicador preocupado apasionadamente por ser testigo de los conocimientos salvíficos de Jesucristo.

“En cuanto comenzó a predicar en Huddersfield, la iglesia se llenó tanto que muchos no pudieron entrar. Cantidad de gente quedó profundamente impresionada con la preocupación por su alma mortal; llegaron personas de poblaciones distantes, preguntando qué hacer para salvarse… En sus entrañas sentía ansiedad por sus feligreses y nunca estaba satisfecho con sus labores con ellos, aunque siguió con eso al grado que le perjudicó la salud. .. Dedicaba toda su alma a predicar; y como entonces apenas usaba notas breves en el púlpito, quedaba amplio espacio para permitirse los sentimientos de compasión, ternura y amor hacia su pueblo que desbordaban de su corazón”.

No eran tan sólo los anglicanos evangélicos que se preocupaban de dar testimonio de su fe. Las actas del Congreso Anglocatólico (inglés) de 1923 incluían una presentación por el Obispo de Salisbury sobre la conquista del mundo, The Conquest of the World (Evangelization). Después de citar de Mateo 28:19ss, dijo:

“Este mandamiento, procediendo de donde procede, podría suponer una revolución en nuestro entero concepto de la vida. Quizás nos llame —a medida que se vuelve más claro la Persona que nos habla— a cambiar los planes que tenemos para nosotros mismos, a suspender sin acabar nuestro programa de impasible desarrollo cristiano en casa y a entregarnos, así de inmaduros como somos, con nuestro trabajo aquí en casa inconcluso, con todo lo incompleto, hacía el gran desierto del mundo exterior, por si acaso el trigo que cae muerto pueda dar fruto. Porque el mandamiento incluye la palabra completa… Los quiere a todos. Nos envía a que lleguemos a todos… Porque para quienes lo conocen, el impulso de difundir el Evangelio se vuelve supremo.’

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El Obispo de Dornakal V.S. Azariah fue el primer obispo hindú de la Iglesia Anglicana en India (1912) y un representante de las “nuevas iglesias” en la Conferencia Misionera de Edimburgo de 1910. En su discurso ante ese congreso rogó por una nueva alianza entre los misioneros y los cristianos nacionales en la labor de evangelización mundial. Les pidió que se hicieran amigos, y en aquel entonces eso era una idea revolucionaria.

Azariah fue un gran evangelista con una pasión por el testimonio cristiano. Participó en un movimiento masivo hacia el cristianismo durante su episcopado y un biógrafo comenta:

“A él le parecía que la obligación de extender el Reino de Cristo en la tierra debería recaer principalmente sobre cristianos ordinarios, cada uno dando su testimonio por obra y palabra, mediante las pruebas de una vida transformada y una parte activa en el evangelismo”.

Lucha

La vida cristiana es una vida de victoria en Cristo, pero eso no descarta el sufrimiento intenso, la oscuridad y el dolor. No es muy común que los anglicanos acojan el “evangelio de la prosperidad” o un enfoque mágico de los milagros. La lucha es humana y supernatural, personal y social y en ella interviene una batalla por la rectitud y la justicia.

El antiguo Arzobispo de Ciudad del Cabo, Desmond Tutu, ganador del Premio Nobel de la Paz de 1984, quizás el anglicano más conocido del mundo. A través de su función clave en la lucha por la justicia en Sudáfrica nos ilustra este tema anglicano (y cristiano).

“Yo creo fervientemente que cuando el Estado hace las cosas que son apropiadas, entonces impone la obediencia. Pero cuando se sale de sus límites, cuando quiere reclamar para sí lo que a Dios le pertenece, entonces es un deber religioso condenar su abuso del poder…”

“Debemos ser la Iglesia de las pobres y de los marginados, de quienes no tienen poder ni voz. Debemos convertirnos en su voz y luchar por darles poder, y ayudarlos a que se ayuden a sí mismos para que puedan recibir su patrimonio: el patrimonio de la libertad de los hijos de Dios…”

“Qué país tan increíble será cuando negros y blancos tomados de la mano caminen hacia el futuro cuyas gloriosas vistas Dios ha dejado abiertas frente a nosotros”.

Esta característica de la espiritualidad anglicana ilustra cómo coincide lo personal y lo comunitario, los aspectos interiores y exteriores de nuestra fe. Muchos de los asuntos que se tratan en la unidad 7: La agenda anglicana hoy, también son parte de nuestra espiritualidad de lucha por el reino de Dios y su justicia. Nuestros problemas sociales y nuestra acción política también son parte de nuestra espiritualidad.

Todo miembro de la Iglesia tiene la obligación de avanzar hacia el ejército de quienes continúan lo que Cristo vino a hacer… de lo contrario, deniega su bautismo.

Obispo de Dornakal V.S. Asaría

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El martirio

Tarea

¿SANTOS DIGNOS?

Estudie el calendario anglicano provincial o diocesano que se utiliza en su zona y haga una lista de las personas festejadas.

 ¿Cuántas categorías diferentes encontró?

 

¿Son todos de la antigüedad?

 

¿son todos hombres?

 

¿son todos clérigos?

 

¿son todos anglicanos?

 

¿A quién más incluiría usted en el calendario si pudiera?

  

Las calendarios litúrgicos de las diferentes provincias anglicanas celebran la vida de las personas con historias de conversión cristiano, testimonio y santidad.

Las mártires de Buganda, la entrega total de la labor de la Madre Teresa o Fr. Damián (los calendarios incluyen a no anglicanos), los líderes del pasado y los profetas del presente como Dietrich Bonhoeffer a Martin Luther King Jr. o Janani Luwum —todos ellos han sido destacados de manera formal o informal por anglicanos en algún lugar del mundo.

Los anglicanos tienen sus dudas sobre listas estrictas de ‘santos’ canonizados por un organismo oficial. Pero creen que el testimonio es fundamental para la fe y por lo tanto recuerdan con agradecimiento a los santos, mártires y líderes del pasado distante y más reciente.

La historia de los mártires de Buganda de 1885 y 1886 se ha contado muchas veces. En los primeros años de la evangelización de esa parte de África oriental, después del éxito temprano con los líderes políticos se produjo una inversión en la que una cantidad de jóvenes convertidos al cristianismo, tanto católicos como protestantes, fueron martirizados por su fe.

La historia de la sociedad misionera de la iglesia, History ofthe Church Missionary Society, (páginas 411- 412) da testimonio de uno de los primeros episodios:

“(Se reportó) que se los llevaron con Kakumba y el hijo de Ashe, y también a Serwanga, un buen joven alto y bautizado, a quien Mujasi (el líder de la parte hostil) había atrapado y la esposa de Duta, Sarah, y su hijo — a un lugar afuera de la capital. Que torturaron a Serwanga, Kakumba y al hijo de Ashe; que les cortaron los brazos y luego los amarraron vivos a un andamiaje, bajo el cual hicieron una fogata y los dejaron arder lentamente hasta su muerte. Mujasi y sus hombres se burlaron de ellos y les gritaban que le rogaran a Isa Masiya (Jesucristo) para que los rescatara de sus manos. Los queridos jóvenes se aferraron a su fe y rodeados por llamas cantaban Kila situ tunasifu (el himno Diariamente, diariamente, canta las alabanzas)”.

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Este testimonio muy fácilmente puede colocarse al lado de la oración del Arzobispo de Canterbury del siglo XVII, William Laud, cuando se arrodillaba junto al tajo del verdugo y esperaba su ejecución por orden del Parlamento:

“Señor, voy tan rápido como puedo. Yo sé que debo pasar a través de la sombra de la muerte antes de poder llegar a Ti. Pero no es más que umbra mortis, tan sólo una sombra de la muerte, una pequeña oscuridad sobre la naturaleza: pero Tú, por Tus méritos y pasión has quebrado las garras de la muerte. Por eso, Señor, recibe mi alma y ten piedad de mi; y bendice este reino con paz y plenitud, y con amor fraternal y caridad, para que no exista entre ellos este derrame de sangre cristiana, por Jesucristo, si así lo deseas Tú”.

Comunidad

El anglicanismo no encaja cómodamente con el individualismo moderno. Supone que no vamos a ser cristianos viviendo en soledad su fe. Cristo es la Cabeza de un cuerpo Visible: la Iglesia.

Las rúbricas generales del LOC sobre el ministerio del bautismo de los infantes dicen que “es deseable siempre que sea posible que el Bautismo se administre en domingo y otros días santos, cuando se reúne la mayor cantidad de gente; también para que la congregación atestigüe la recepción de quienes sean recién bautizados entre los que pertenecen a la Iglesia de Cristo

Los cristianos son el pueblo visible de Dios. De manera que los elementos de la espiritualidad de una comunidad incluyen:

  • La disciplina de reunirse para orar. En uno de los clásicos del anglocatolicismo de este siglo, Liturgy and Society, el monje Gabriel Hebert de Kelham intenta reconstruir este énfasis anglicano sobre una espiritualidad de comunidad en la Eucaristía (p. 193):

“Esto es parte del ideal: que todos quienes viven en un lugar coman y beban juntos ante Dios. El Hijo de Dios asumió nuestra naturaleza humana común; por lo tanto, todos aquellos quienes comparten una vida social durante la semana deberían reunirse en el Día del Señor para celebrar el Sacrificio del Señor y compartir la Cena del Señor, y así consagrar su vida cotidiana en el hogar, en el trabajo y en la diversión. Si una familia o un individuo está ausente, se debe sentir su ausencia”.

  • El cuidado de los demás dentro del Cuerpo de Cristo. Estamos unidos como cristianos y a través del banquete de la Eucaristía. Esto no es un encuentro casual, sino que yace en el corazón del evangelio como lo entienden los anglicanos.
  • El cuidado de todas las personas independientemente de que reconozcan o no reconozcan a Dios. La quinta Conferencia Provincial de la Iglesia de Ruanda y Burundi en 1967 produjo un plan de diez años en el que se subrayó que la tarea de la comunidad está en el corazón de la vida espiritual de la Iglesia. La propuesta fue estimular a toda la Iglesia para preparar planes detallados con el fin de incorporar el Evangelio en la vida entera.

“(Porque) el mundo entero y la vida entera están bajo el Reinado de Jesucristo… la Iglesia ha sido llamada a ser testigo de este hecho a Su manera, como el siervo compasivo”. 
Y John Mbiti, un famoso teólogo anglicano de Kenia recientemente escribió: 
“En algunas áreas de la iglesia en África se destaca que ahora hay un movimiento justificado, si bien en momentos cauteloso, en el sentido de integrar a la comunidad Africana en general con la liturgia eucarística”.

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  • Celebración del hecho de que ser humano significa relacionarse con las demás. En la Primera Reunión del Consejo Consultivo Anglicano en 1971, una declaración del Sínodo General de la Iglesia de Irlanda hacía referencia a los problemas en Irlanda. El preámbulo de su Visión del rol de la iglesia dice:

“Declaramos la dignidad personal de todos los seres humanos, su derecho de ser libres y de buscar y servir a la verdad y su obligación por el bienestar general de toda la comunidad en la que vivimos”.

La espiritualidad anglicana encuentra su expresión en medio del desorden de una experiencia cristiana compartida. Es un viaje costoso en el que nadie proclama tener todas las respuestas. Existe la convicción de que hay buenas nuevas que vale la pena compartir con el mundo entero, no obstante, y la creencia de que Dios ama a todo el mundo.

Creación

En 1984, el Consejo Consultivo Anglicano, que se reunió en Nigeria, les recordó a las anglicanos que “Dios es la fuente y sustento de la vida. Dios les ha confiado a los hombres y mujeres creadas a su imagen y semejanza la mayordomía de todas los bienes terrenales y de la Tierra misma, para que el Nombre del Creador sea alabado y glorificado”. Durante mucho tiempo la mayordomía ha sido un elemento significativo en el pensamiento anglicano y nuestro cuidado de nuestro tiempo, talento y dinero forma una parte integral de nuestro modo de vivir.

Pero tiene un alcance aún más amplio. La conciencia cada vez mayor en muchas partes de la Comunión de que el mundo no es nuestro patio de juegos, sino que el mundo de Dios, ha dado lugar a que muchos anglicanos reconozcan la necesidad de cuidar, preservar y trabajar con la creación entera para la gloria de Dios. En la actualidad, muchos hablan de la importancia de la “espiritualidad de la creación”: los anglicanos nativos americanos les recuerdan a sus hermanos y hermanas que son parte del medio ambiente y que cuando lo perjudican, se perjudican a sí mismos. Las anglicanos africanos recalcan el hecho de que, cuando se trata de Dios, no existe diferencia entre el mundo natural y supernatural.

Y en muchos lugares, la mujer anglicana está encabezando un mayor respeto por las cosas comunes de la vida como tarea espiritual, desafiando las actitudes de las personas que a veces han dividido la vida en compartimentos ‘espiritual’ y ‘físico’. Susana López de la Iglesia Anglicana de Uruguay dice que todo el Evangelio debe predicarse a toda la persona. “No es un Evangelio desconectado; le pones pies a nuestra fe”.

Ensayo breve 2: Sarah Clark

La historia cristiana de Sarah Clark comenzó en otra confesión. Ella nació en Gales, asistía a una capilla galesa no conformista hasta los 11 años de edad. Dejó de asistir a la iglesia porque no tenía mucho significado para ella.

El siguiente paso en su peregrinación espiritual fue la conversión de su hermana en la universidad. A la familia de Sarah esto le pareció extraño y alarmante, pues trataron a su grupo cristiano como una ‘secta’, un motivo de alarma. Pero su conversión impactó a Sara y cuando cumplió 18 años de edad vivió una experiencia de conversión en un campamento cristiano de verano. Ella lo describe como una conversión intelectual. No intervinieron emociones, sino un claro sentido de que Dios —que se volvió realidad para ella— le preguntaba: ¿Cómo me responderás?

En la universidad descubrió que muchas de las iglesias cristianas eran ‘aburridas’ y entró y salió de la Unión Cristiana. Sarah estudiaba Educación Física y quizás buscaba una expresión de la fe cristiana que fuera estimulante, adecuada para su edad y sus intereses y que fuera desafiante. Finalmente se unió a la gran Iglesia Bautista de su hermana, que contaba con 500—600 fieles. En esa iglesia, que hacia hincapié en las enseñanzas bíblicas, finalmente fue bautizada siendo un adulto.

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Cuando esta iglesia bautista decidió plantar una nueva iglesia, ella se unió al grupo. Ese fue un paso muy importante porque se volvió menos anónima, más importante para la vida y bienestar del grupo de lo que había sido para la congregación en general. La nueva iglesia era más carismática y basada en la experiencia que la iglesia madre, y aunque benefició a Sarah, le pareció que tenía dos fallos: no había un sentido de “pertenencia a un lugar” y, siendo soltera, le resultó a Sarah difícil aceptar el énfasis que ponía la iglesia a las parejas casadas.

A medida que fue creciendo, se sintió cada vez más atraída hacia el estudio de la teología. Habló con su ministro bautista atrayéndole la idea de estudiar en una tradición cristiana diferente presentando una solicitud de matriculación en una universidad anglicana con simpatías evangélicas y carismáticas. Allí cambió rápidamente y convirtiéndose con el tiempo en anglicana, fue ordenada y luego asistente en una parroquia anglicana.

Las cosas que llamaron su atención y que le atrajeron de la tradición anglicana fueron

  • La Eucaristía, que se convirtió en el punto más importante de reunión con Dios.
  • Una liturgia fija, que le ayudó a determinar el rumbo de su culto.
  • EI arraigado sentido de calor, simbolismo y equilibrio reverente del énfasis dual sobre el Mundo y el
  • El hecho de que la liturgia anglicana no dependía de los caprichos de la persona que estaba
  • El Cuerpo de Cristo como la familia de Dios, que es más importante que la familia individual, humana.
  • A medida que pasó el tiempo ella llegó a valorar otros elementos clave del anglicanismo como:
    • El sistema de parroquias: “pertenecer a un lugar”.
    • La clara estructura de autoridad: obispo y diócesis; presbítero y parroquia.
    • La Iglesia como una organización humana, con frecuencia muy terrenal.
    • Un sentido más arraigado de la tradición, reflejado en el empleo anglicano habitual de los credos.
    • La amplitud de la Iglesia, que incluye en lugar de excluir a la gente, y facilitaba el debate teológico y de otros temas.

Por el lado negativo, le costó mucho trabajo a Sarah alejarse de una congregación bautista con personas muy entregadas para unirse a lo que a ella le parecía una Iglesia con mucha gente infructuosa.

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14 rito mozárabe es la liturgia de la Iglesia católica que se consolidó en torno al siglo VI en la península Ibérica, en el Reino visigodo de Toledo, y que fue practicada en los territorios hispánicos hasta el siglo XI, tanto en áreas bajo dominio cristiano como musulmán.

15 Los igbo, algunas veces (especialmente en el pasado) escrito ibo, son una de las etnias más extendidas en África. La mayor parte de los igbo se encuentran en el sudeste de Nigeria, donde constituyen el 17 % de la población; también pueden encontrarse en un número significativo en Camerún y Guinea Ecuatorial. Su idioma es llamado igbo. Son leales a su Dios, llamado Ima mma, que se pronuncia “Ima ima”. Hay 25 millones de igbos y 19 millones hablan el idioma y sus dialectos. Aunque hoy en día la mayoría habla inglés debido al imperialismo británico.